Great Place to Shit

mayo 7, 2009

Great Place

Qué importante para la salud (física y mental) es poder ir al baño cada vez que queramos y poder hacerlo con la tranquilidad y paz que aquel momento requiere. Después de todo, una ida al baño es un momento de relajo y concentración (a veces surgen ahí las mejores ideas) comparable a la meditación e incluso a la oración. Puedes poner tus pensamientos en orden, seguir dándole vueltas a ese problema que no tiene solución, dormitar un rato si tienes sueño o caña (muy común), también puedes leer tu libro o echarle un vistazo al catálogo que encontraste sobre el estanque del agua.

En la pega o la universidad, como debes compartir este sagrado lugar, algunos aspectos importantes para evaluar la idoneidad del baño (y en consecuencia la idoneidad de tu lugar de trabajo o estudio también) serían los siguientes:

  • Ubicación: es esperable que el acceso no esté en un espacio demasiado abierto y a la vista de todos, lo anterior por una cosa de anonimato, uno quiere pasar piola y que no se den cuenta que estabas haciendo eso (o sea caca). También es importante que si no posee una buena ventilación no esté demasiado cerca de alguna oficina o salón, todos sabemos la incomodidad que producen los olores ajenos (no así los propios).
  • Privacidad y tamaño: ojala el cuchitril o cubículo tenga puertas hasta el piso (a mi ya me han reconocido por las zapatillas) y sea lo suficientemente grande para maniobrar en él con comodidad. Lo ideal es que aísle los sonidos, pero si no es así existen algunas alternativas como tirar la cadena para disimular los ruidos propios o escuchar música para no sentir a los demás usuarios.
  • Higiene: inundaciones, tazas rebalsadas, sentaderas orinadas, cadenas no tiradas, pecas esparcidas, ausencia de papel o jabón, entre otros, son los matapasiones del placer fecal, y aunque más comunes en baños públicos o de colegio, en el trabajo y los malls uno no está libre de encontrarse con ellos.
  • Ornato: la decoración debe ser sobria para no desviar la atención del depositante, aunque un graffiti picarón o algún insulto al jefe o profe pueden hacer más amena la evacuación.

Luego, expuestos ya los argumentos sobre la importancia del lavabo o toilet en cualquier lugar, la conclusión final es simple: para amar tu trabajo debes amar el baño de este. Por eso yo propongo que en vez de un “Great Place to Work” hagamos un “Great Place to Shit” donde los votantes califiquen con nota de 1 a 5 cada uno de los cuatro aspectos antes mencionados.