Caca de perro

abril 22, 2009

perro_caca

¿Quién se acuerda de la escena de Jurassik Park cuando la heroína (que era veterinaria de dinosaurios) revisaba una montaña de caca? La mina metía la mano (con una bolsa de plástico en ella) en la mierda y no sé como descubría la enfermedad que tenía la mamá Triceratops. Una imagen sublime y memorable para un pendejo de diez años como yo, me quedó grabada en la retina incluso más que la del Tiranosaurio Rex comiéndose al loco que estaba cagando mientras se escondía.

El mismo día que vimos la película con algunos amigos (en el cine Rex de Llo-Lleo) nos devolvimos caminando por la calzada o paseo que va en medio de Barros Luco (para algunos una plaza larga…), corriendo y pegándonos y cayéndonos. La cosa es que cuando me fui a dar una vuelta de carnero en el pasto, mi mano derecha se apoyó en una montañita de caca, no de dinosaurio sino que de perro… Pese a las dimensiones evidentemente más pequeñas de nuestros queridísimos kiltros respecto de las de un Ornitópodo, este zurullo se las traía y mi mano quedó hundida completamente, cubierta de una sustancia oscura y espesa que por lo fresca debía haber sido depositada no más de dos horas atrás.

Gracias a la envidiable impudicia de un menesteroso can, puedo decir con fundamento que cuando chico jugaba con caca.