Noche con un vagabundo

junio 24, 2009

Vagabundo
El vagabundo se encontraba en cuclillas en un rincón, cuando escuché que me gritaba. Pensé que estaba haciendo sus necesidades, pero al acercarme me di cuenta que no, sólo estaba en cuclillas. Le pregunté que quería. Pensé que iba a pedirme una moneda o algo por el estilo, pero no; sólo quería invitarme a compartir su soledad, sus historias y su vino.

Tenía una caja de dos litros, y tomamos desde la misma. Él olía mal, pero al cabo de un rato eso no importaba, sólo importaba lo que teníamos que decir. Las historias pasaban una tras otra, entre risas y llanto. Cuando contaba sus historias, entre su opaco y sucio rostro, podía percibir el brillo de sus ojos, que por un instante no expresaban dolor y soledad.

Nos abrazamos, y dormimos juntos capeando el frío. Fuimos amigos por una noche, y más que amigos fuimos iguales. Al despertar, él ya no estaba. Tampoco estaban mi chaqueta, mi billetera y mis zapatillas.


Pasarela Resbaladiza

junio 22, 2009

CGV IMAGENPor Carmen Gloria Vega.

Hoy en la mañana, como es tradición de los lunes, venía un poco atrasada al trabajo porque se me había pasado la mañana pensando en qué ponerme… porque para mí es toda una técnica en la cual dejar las cosas listas el día anterior no funciona, todo debe combinar perfectamente de acuerdo al estado de ánimo con el que me levante, hoy, estaba de buen ánimo, por lo tanto me puse faldita y botitas… muy femenina… En fin, cuando logré salir de mi departamento y me encontrada ensimismada en mi música… y caminando como si la calle fuese mi pasarela personal, sentí que mi bota se deslizaba suavemente… no le dí mucha importancia, pensé que había pisado una hoja o algo así… con esto de la lluvia, quedó cada cosa en las calles… llegué a mi oficina… saludé felíz a todos… llego donde mi jefe, le empiezo a contar problemas del trabajo, pero haciéndole el comentario que había un olor extraño en su oficina… incluso me atreví a decirle que seguramente qué estaba comiendo que expelía semejante hedor… me estoy parando del asiento cuando él también lo hace del suyo y al abrirme la puerta me dice… “yiaks… que asco, mira”, miro mi bota… y efectivamente había como algo pegado…. Le digo… “seguramente es una hoja” y como lo mío no es la visión… la tomo… y, para mi sorpresa, no era una hoja!!, ni barro… ni nada de eso… ERA CACA, caca de perro de calle (porque los perritos de casa comen comidida de perritos) hediondísima!!! Y más encima tenía un trozo de ella en mi mano… y así estaba repartida por todas las oficinas en las que había pasado a saludar… todos mis compañeros me odiaron… tuvimos que llamar al equipo de limpieza, prender inciensos, rociar todo con desodorante, pero aún así el olor persistía… de hecho mientras escribo esto sigo un tanto asqueada con el olor que sobrevive… Al atar cabos, lo que me deslizó suavemente mientras venía a mi lugar de producción, no era algún estrago de la lluvia… era un mojón aguado que algún animalejo desencantado con el ser humano, expulsó de su cuerpo en mi “pasarela personal”: la calle…

Ahora… todos me consuelan diciendo que el olor pasará, que todo esto es una señal de buena suerte… por lo pronto, me queda comprar algún juego de azar y esperar que el cielo me compense…

Saludos compañeros caquísticos…


Suave y Caliente

junio 17, 2009

perros-comiendo

Hace varios años, después de haber bebido alcohol en exceso, desatado mis impulsos y  hecho cuantos destrozos se me ocurrieron (saltado sobre un par de automóviles, apedrear un colegio, tratar de sacar un par de señalizaciones de transito y dar vuelta unos basureros) recuerdo haber ido a culminar la jornada de la manera mas gloriosa que existía para mí en ese entonces… Comer junto a mis camaradas un completo italiano en el Lucernita. Mas que el sentido del gusto distorsionado por el alcohol y cuanta otra cosa que me echaba al cuerpo, el italiano tenía merito y vida propia. Solía ser así: pan recién tostado en la plancha (como las mas exquisitas tostadas invernales de mi abuela), tomate cortado en el tamaño preciso (sin cascara ni tpco harinosos, un manjar colorado por donde se le mirara), palta cremosa y abundante (como un campo de verde infinito), ingredientes salados con precisión de cirujano, vienesa a la plancha y el ingrediente más mágico de aquellas delicias, abundante y exquisita mayonesa casera y tibia. (Al tiempo después se intoxicaron cerca de 48 personas por lo que se cambiaron a Hellmans), Gloriosos!! (CG)

Este era el contexto: invierno, San Antonio, 04:00 am, guatita y corazón contento y la sensación de haber conquistado el mundo.

Recuerdo de habernos dispuesto a marchar contentos, cada uno a sus respectivos hogares, no pasó mucho cuando quedamos estupefactos con el cuadro que se apreciaba allende nuestros ojos.  En medio de la calle “El Molo”, un perro vago (tal vez con demasiada urgencia) se disponía lentamente en posición de caca… 1, 2, 3, 4, 5 segundos y un segundo perro se acerca por detrás al primero y expectante espera la salida del bolo caquifero. La caca al parecer es cremosa y caliente, lo puedo decir con propiedad ya que salía sin esfuerzo y expelía un vaho de vapor putrefacto al salir del ano canino, lo más impresionante es que el otro can, cual fuera una máquina expendedora de helados de crema en cono o una de Churros, ponía su hocico a la altura del negro orificio y se alimentaba de la repugnante masa animal que fluía… una y otra vez.

Ningún ruido, ningún desperdicio… 0 arcadas, todo para adentro.


Malos momentos

junio 15, 2009

Este es el aporte de un amigo de amor y caca, quien quizo abrirnos las puertas de su baño y compartir su intimidad.

Gracias Victor.


Contrastes

junio 11, 2009

Loco

Pelao

Arriba amor, abajo caca.