El chorro

Enero 12, 2010

Ella estaba de cumpleaños, así que con su escaso presupuesto le compró una par de aros de lapislázuli, nada del otro mundo, tampoco es que se mereciera más. No sentía nada especial por ella, sólo quería pasar el rato y tener algo de sexo. Con sus amigos compraron un pisco de a litro y caminaron hacia la fiesta.

Cuando llegaron ella estaba bastante puesta, “habrá que ponerse a tono” pensó él, por lo que no tardó en emborracharse y comenzar con los roces. Al rato ya estaban en una pieza aparte besándose y tocándose. Ella estaba muy excitada, su respiración era agitada y no paraba de estimular el miembro de su compañero. Sin embargo por más que lo intentó no hubo respuesta, el alcohol hizo lo suyo y era imposible que aquel pene se pusiera duro. A el no le importó mucho, ella no significaba nada y se aburría cada vez que la veía, pero era su cumpleaños y quiso compensarla, por lo que sus dedos hicieron el trabajo moviéndose con la pericia adquirida luego de tantas batallas, algunas ganadas y varias perdidas.

Fue entonces cuando sintió el chorro, su vulva expulsaba lubricación como si fuera una manguera, un hilo fino aunque potente de jugos vaginales cálidos y algo viscosos. El se sorprendió y por dos segundos dejó de gatillar, “este chorro debe alcanzar fácil unos cinco metros” pensó. Nunca había visto algo parecido, sus manos habían palpado clítoris de variadas formas y tamaños, había visto champas tan tupidas que hasta podrían hacerse trenzas con ellas, pero nunca experimentó algo tan repugnante. La sensación no era agradable, sentía como si todo el género femenino se orinara sobre él humillándolo, se sintió vejado y soportó estoico mientras ella gemía y gritaba de placer.

Al día siguiente huyó apenas tuvo oportunidad y llegó a creer que todo había finalizado, este episodio no sería más que una mala experiencia como las tiene cualquiera. Lo que no imaginaba era la cicatriz que aquel encuentro le había dejado, un hedor marino que se incrustó en sus dedos y que jamás pudo siquiera disimular. Intentó quitárselo de muchas maneras, incluso se lavó la mano con químicos industriales, pero nada surtió efecto. Con el tiempo se fue alejando de la gente, nadie soportaba el olor y él ya no soportaba a los demás. Terminó viviendo en la calle como mendigo y entre sus amistades sólo cuentan perros que no lo discriminan por su mal olor. Escasas son las veces en que se deja ver, cuando eso ocurre las personas comentan “ahí va Miguel, el de la mano putrefacta”.


Una pequeña historia de año nuevo

Enero 4, 2010

Después de la cena familiar, los abrazos y todas las típicas cosas que se hacen para recibir el nuevo año, me reuní con mis amigos habituales. Como es tradición, nos juntamos en la botillería a comprar el menjunje correspondiente para irnos a la playa a celebrar. Luego de hacer las compras, cuando me iba a subir al auto de un amigo (de su padre si somos rigurosos), pisé un mojón del tamaño de un edificio que rebalsó mi pie y alcanzó a embetunar parte de mis pantalones. Todo mal, recién empezando el año y yo pasado a mierda de perro. Me limpié como pude y seguí con el itinerario. Ya en la playa, agarré una botella y me fui a caminar, no quería compartir con nadie ni que alguien fuera a reclamar por el olor a mierda.

Unos minutos más tarde, ya ebrio, decidí regresar con mi grupo, pero en el camino me tropecé con una gordita que estaba tirada en la arena, borracha y a merced de los tiburones. Le pedí disculpas y me quedé conversando con ella. Era de lo más simpática,  tenía unos ojos penetrantes, desorbitados, de esos que no se olvidan. Nos besamos y nos tocamos mutuamente. Pesaba algo así como cien kilos, pero mi abuelo siempre decía: “las gorditas son las mejores, apasionadas y agradecidas”. Así que la invité a mi casa y cuando estábamos desnudos lo dudé un poco, nunca había visto una niña tan regordeta. Me quedé paralizado por unos segundos, pero luego pensé en los cientos de niños que pasan hambre en África y ya no tuve dudas; me eché sus perniles al hombro – pesaban como sacos de cemento – y la hice gritar como un cerdito.

¿Quién dijo que pisar caca no trae buena suerte?


Los 50 errores femeninos en el sexo!

Diciembre 30, 2009

A las aludidadas: que lo siguiente no se interprete como un ataque, mas bien como sugerencias constructivas

50 cosas que una mujer no debe hacer con un hombre, según ellos:

  • 1- Hacerse de rogar: el sexo “no es un favor” para ellos.
  • 2- Tumbarse y esperar que el hombre lo haga todo: algunos lo llaman “ponerse en modo pasivo” o “síndrome del examinador de autoescuela”. Esto es cosa de dos.
  • 3- La falta de iniciativa: es lo que más les molesta.
  • 4- Hacerse una coleta ante de practicarle sexo oral: puedes cortarle el rollo.
  • 5- Hacer daño con los dientes durante una felación: quizá no quiera volver a practicarlo.
  • 6- No utilizar las manos durante la felación: le gusta sentir que juegas con ’su cosita’.
  • 7- Planificar cuándo y cómo hacerlo: darle fecha y hora le agobia. Déjate llevar y que surja el momento. No hay que tenerlo todo bajo control.
  • 8- Decirle que apague la luz: hacerlo con la luz encendida no es pornográfico.
  • 9- Fingir los orgasmos: las exageraciones se notan.
  • 10- Meterle el dedo en el ano mientras eyacula: ¡Ni se te ocurra hacerlo sin preguntar! Seguramente no sepa interpretarlo, para él es terreno vedado.
  • 11- Poner pegas con el sexo oral: él nunca lo haría.
  • 12- No innovar: si no te abres a probar cosas nuevas se acabará cansando.
  • 13- Los complejos: el “me siento fea” no les deja concentrarse. Si se acuesta contigo es porque le gustas.
  • 14- Hacer comentarios que no vienen a cuento durante el coito: estar atenta a otras cosas como echar el pestillo de la puerta “denota falta de interés”.
  • 15- El pudor: él no sabe lo que es eso. Suéltate un poco más.
  • 16- Pensar que ciertas cosas sólo las hacen las prostitutas: no te reprimas. Si te apetece, todo vale.
  • 17- Querer que te abrace demasiado: con un poco de cariño postcoital es suficiente.
  • 18- Negarse, por decreto, a practicar el sexo anal: están hartos de que sea un mito y se les considere “enfermos” por proponerlo.
  • 19- Calentarle para, al final, no hacer nada: si no te apetece es mejor que no empieces. No le dejes con la miel en los labios.
  • 20- Preguntar si ‘está dentro’: sin comentarios. Su autoestima dejará de existir.
  • 21- Agarrarle con fuerza la cabeza mientras te hace sexo oral: a ti tampoco te gusta. Le ahogas.
  • 22- No tocarle: a él también le gustan las caricias.
  • 23- Coger su pene con demasiada energía: no es una zambomba.
  • 24- El ‘hoy me duele la cabeza’: un clásico. Cambia de excusa.
  • 25- ‘Jugar’ con sus testículos sin delicadeza: no son de goma.
  • 26- Quedarse dormida antes o durante el acto: la primera puede molestarle, pero con la segunda se va de casa.
  • 27- No hacer “un esfuerzo” si terminas antes: tú lo tienes más fácil que él.
  • 28- Ponerse a recoger todo nada más acabar: podéis hacerlo después.
  • 29- Poner una toalla en el sofá para no manchar: si lo haces se sentirá cohibido.
  • 30- No meterle mano: le gusta ver tu cara más atrevida. Lánzate.
  • 31- No decirle cosas bonitas: dicen que “los piropos no se inventaron sólo para las mujeres” y que ellos también tienen “su corazoncito”.
  • 32- Creer y decir que todos los hombres son iguales: evita las generalizaciones. No le puedes decir a tu pareja que es como los demás.
  • 33- Pensar que siempre tiene ganas: él no es una máquina sexual. A veces no le apetece.
  • 34- No quitarse los calcetines: vale que el invierno es frío, pero es poco sexy.
  • 35- Los ‘pedos’ vaginales: eso es inevitable.
  • 36- Castigar sin sexo: no lo utilices como arma arrojadiza o moneda de cambio en la pareja.
  • 37- Comparar el tamaño de su pene con el de tus antiguas parejas: no lo hagas, aunque te lo pregunte.
  • 38- No estar depilada: no quiere que te rasures para él, pero sí la marca del bikini como mínimo.
  • 39- Irse un momento a hacer pis en mitad del acto: esto es como cuando te vas de viaje, hay que hacerlo antes.
  • 40- Quitarse el maquillaje “durante un buen rato” antes de hacerlo: conseguirás que pierda el interés o que se duerma.
  • 41- Tener cosquillas por todas partes: al principio tiene gracia, pero luego desespera.
  • 42- No usar lencería nueva: sobretodo si te la regala él. Un conjunto explosivo le dejará sin palabras. Olvídate de las bragas de dibujos animados.
  • 43- No ponerle nunca el preservativo: ya se siente perjudicado respecto a ti por tener que ponérselo. Que no se sienta sólo en eso.
  • 44- No comprar preservativos: él se los pone, pero os sirven a los dos.
  • 45- Dar por supuesto que los pezones del hombre no sirven para nada: que no llamen la atención no quiere decir que sean de adorno.
  • 46- No dejarle que te mire: él se excita viendo cómo disfrutas.
  • 47- No decir lo que te gusta en la cama: pídele lo que te apetezca, no seas vergonzosa. Pónselo más fácil y saldrás ganando.
  • 48-Poner mala cara o quedarse en silencio cuando eyacula demasiado rápido: peor se siente él. Ten paciencia, la emoción a veces juega malas pasadas.
  • 49- Querer hablar por hablar después: si no es importante, déjalo.
  • 50- Preguntarle qué ha sentido: ya lo sabes

*Texto extraido del blog www.blog.innerpendejo.net


Un miércoles cualquiera

Diciembre 21, 2009

Estaba jugando con mi pene cuando sonó el teléfono. Era mi amigo Javier para que fuéramos a lo de Omar. La verdad es que no tenía mucho ánimo, ya que llevaba cuatro días sin cagar y estaba un poco triste. Pero que más da, veamos qué pasa -  me dije – y acepté la invitación. Cuando corté el teléfono, miré mi pene y había respondido, así que no pude desaprovechar esa oportunidad. Me masturbé,  me limpié con la polera y con el culo desnudo caminé al baño para darme una reponedora ducha. De cagar, nada.

Eran alrededor de las 21:00 hrs. cuando llegué a donde el bueno de Omar, compramos mucha cerveza y  algunas botellas de pisco. Creo que sólo tomé pisco (con Coca-Cola) y hablamos las mismas irrelevancias de siempre, nos reímos como siempre y nos tiramos pedos como siempre. Luego nos fuimos a un barzucho, no me acuerdo mucho del camino, sólo recuerdo que Omar eruptó muy fuerte dentro del taxi; un trueno, una explosión desde  lo más adentro de su ser. Del bar recuerdo menos.  Lo único que recuerdo con cierta nitidez es  que en un momento estaba solo y me pidieron que saliera del local, era la hora del cierre.  Al salir me sentí extremadamente mal, mi estómago reclamaba y sentía que todo daba vueltas. Me apoyé en una muralla y vomité, estoy seguro que más de lo que había tomado. Vomité y vomité. Quedé sin fuerzas. No podía mantenerme en pie, y a pesar de que intenté caminar hasta mi casa, no lo logré, así que tuve que dormir en un pequeño parque. Desperté con el sonido de los autos y con el intenso sol pegando en mi cara. Me di cuenta que me había cagado, parecía que tenía una tonelada de mierda en mis pantalones. Me levanté y esbocé una sonrisa de satisfacción… ¡Esta sí que es vida!


Una gran persona

Diciembre 17, 2009

Un día llegué a almorzar a mi casa del colegio, eran casi las dos de la tarde y el día estaba soleado. Me sorprendí al encontrar en la puerta un perro pequeñísimo, que apenas se movía y no emitía sonidos; si no fuera porque estaba sentado y tenía los ojos abiertos y tristes (había sido recién separado de su madre) hubiera pensado que estaba muerto. “Alguien vino a botar este perrito…”, me dije y entré a la casa sin darle muchas vueltas. En la mesa mi mamá me comunicó que el de la puerta era nuestra nueva mascota, un nuevo pastor alemán que ocuparía el lugar que dejó el viejo Toqui, muerto de cáncer (una muerte muy dolorosa que me tocó ver y sufrir) meses atrás.

La verdad no era 100% pastor alemán, algo de kiltro tenía, yo diría que entre un 15% y un 20%. Las primeras noches durmió dentro de la casa, y cuando ya estaba algo crecido debimos acostumbrarlo a quedarse en su lugar, el patio. Para qué les cuento las pataletas que hacía, gritaba y lloraba cada noche, esta raza es bastante escandalosa y destructiva en su juventud.

Un día mi mamá, en el estilo autoritario que la caracteriza y que hizo inevitable que mi lado rebelde se desarrollara, nos informó que el nombre del perrito era Lucas. Yo me opuse por encontrarlo mamón y además porque ya había decidido llamarlo Caco, dada su predilección a comerse cualquier cosa que saliera de su cuerpo.

Con el tiempo se fue haciendo parte importante de la familia y de los amigos, cada espécimen y energúmeno que pasó por la sala de ensayos de mi patio (la Tumbahouse) compartió y jugueteó con Lucas (finalmente terminé aceptando ese nombre). Cuando lo sacaba a pasear era muy difícil controlarlo al principio, tiraba de la cadena tan fuerte que casi me botaba al piso, yo respondía con fuertes tirones que me dolían en el alma, pero no había otra forma de educarlo, finalmente se comportaba y andaba a mi ritmo. En lugares más abiertos y con menos gente, como la playa o el trigal, le quitaba la cadena y él perseguía a olas y vacas por igual, ladrando y corriendo, feliz como el niño que siempre fue. Luego volvía suplicando que le pusiera nuevamente la cadena, yo lo ignoraba y seguía caminando para probar su obediencia, el caminaba a mi lado muy de cerca, era un magnífico animal. En esos paseos nunca atacó a nadie, de hecho jamás agredió a ningún gato, simplemente los correteaba y a la hora de tenerlos acorralados nada más los olfateaba curioso.

Que gran persona era Lucas, cordial, buen amigo, protector, alegre, jamás dejó de ir a buscar una pelota cuando se la tiraba lejos, incansable en ser una gran mascota. Me dio lecciones de humildad y gratitud. La única vez que mordió a alguien fue a una compañera que para qué estamos con cosas, bien merecido se lo tenía, por suerte el pobre no murió envenenado…

Escribo este homenaje cuando Luquitas se encamina a los once años humanos, algo así como los setenta y siete años perrunos. ¿Por qué lo escribo? El otro día viendo Soy Leyenda, la película donde el Will Smith está solo contra los zombies y su única compañía es su perra pastor alemán, automáticamente recordé a mi amigo y tantos buenos momentos que pasamos juntos. Aunque todavía no se muere, intuyo que le queda poco y noto que los años no pasan en vano: su oreja izquierda está caída, se enferma más a menudo, sin embargo su espíritu infantil se mantiene. Por lo mismo estas pocas líneas anticipadas se hacen pocas, cien páginas no alcanzarían para homenajear a quien es con creces una de las mejores personas que he conocido.


Caca Futurista 02 …. Futurist Mec 02

Noviembre 27, 2009

Reporte 02:

Como comente en mi reporte n°1, en el año 2563 la deidad universal máxima es el perro, en este mi segundo reporte desde el futuro, quiero comentar un viaje que hice a la mezquita del arcano mayor de la jauría de “Jorge y Copito” “el can” junto a mi descendiente ekmong 638 qv2

Luego de un complejo viaje en un dispositivo inmóvil de transporte en base a “heces”, (la descripción del dispositivo esta al final) llamado “tromec99mecameca” y a un dolor de culo insoportable por el viaje debido a la extracción de mierda de nuestros anos como fuente de energía, arribamos a la isla de “tiene el rouge afuera”.

La isla tiene una composición arenosa, parecida a un desierto y su superficie es de color rojo debido a su origen marciano (en el año 2019 luego del derretimiento de los polos y de la extinción de arena de playa, hubo que traer arena y material solidó desde Marte para lograr ganar terreno al océano), el cielo característicamente negro del futuro y el olor a perro (existen enormes dispersadotes de aroma a perro mojado en todas las estructuras hogareñas y masivas para honrar a Dios) contrastan con el recuerdo de las eternas playas de Cartagena en Chile que disfrutaba en mi infancia.

El cuento es simple y rutinario hasta que una experiencia extralimita mis sentidos y experiencias pasadas. En el futuro existe un rito: el de la “Casa Sagrada”, que según la RAE responde a lo siguiente: “Rito de adoración al CAN MAYOR consistente en la excretación de heces animales y su posterior deglución a modo de agradecimiento por parte de lo(a)s fieles”. El fácil de imaginar pero difícil de visualizar. Dentro del templo existen criaderos-cagaderos de bestias inocuas e invertebradas creadas in Vitro transgenicamente a modo de suplemento a los tan comentados y sagrados canes, estas especies (si es que se puede llamar así) poseen un orificio de entrada (boca), un aparato digestivo y un ano, este último se encuentra conectado a extensas tuberías que desembocan y depositan la materia fecal en la pila caquismal, especie de pila bautismal en donde en vez de agua bendita se encuentra la “caca sagrada”, los fieles luego de realizar la “persignación oblicua avalada” (movimiento de manos similar a la persignación usada por algunas religiones cristianas), toman con sus manos la “caca sagrada” y la insertan en sus bocas pero sin tragarla, ésta una vez convertida en un bolo consistente es depositada en una especie de embudo dorado y sagrado (el pan) el cual conectado a un sistema de tuberías vuelve a alimentar a las bestias sagradas en un eterno ciclo de CACA SAGRADA

Miro a ekmong 638 qv2 realizar el rito y vomito.

Fin del reporte.

*Dispositivo inmóvil de transporte “tromec99mecameca”: Dispositivo de transporte creado por la empresa manufacturera  YAGAN, de origen Nuevo Chile, consiste en un chasis empotrado el cual por medio de un proceso de extracción de heces desde el ano del pasajero,  convierte a través de un proceso inverso de protoconstriccion de los hadrones universales, el transporte de los pasajeros de un lugar a otro. (Nótese que no es lo mismo que teletransportación, ya que esta implica inmediatez)

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Como comente en mi reporte n°1, en el año 2563 la deidad universal máxima es el perro, en este mi segundo reporte desde el futuro, quiero comentar un viaje que hice a la mezquita del arcano mayor de la jauría de “Jorge y Copito” “el can” junto a mi descendiente ekmong 638 qv2

Luego de un complejo viaje en un dispositivo inmóvil de transporte en base a “heces”, (la descripción del dispositivo esta al final) llamado “tromec99mecameca” y a un dolor de culo insoportable por el viaje y a la extracción de mierda de nuestros anos como fuente de energía, arribamos a la isla de “tiene el rouge afuera”.

La isla tiene una composición arenosa, parecida a un desierto y su superficie es de color rojo debido a su origen marciano (en el año 2019 luego del derretimiento de los polos y de la extinción de arena de playa, hubo que traer arena y material solidó desde Marte para lograr ganar terreno al océano), el cielo característicamente negro del futuro y el olor a perro (existen enormes dispersadotes de aroma a perro mojado en todas las estructuras hogareñas y masivas para honrar a Dios) contrastan con el recuerdo de las eternas playas de Cartagena en Chile que disfrutaba en mi infancia.

El cuento es simple y rutinario hasta que una experiencia extralimita mis sentidos y experiencias pasadas. En el futuro existe un rito: el de la “Casa Sagrada”, que según la RAE responde a lo siguiente: “Rito de adoración al CAN MAYOR consistente en la excretación de heces animales y su posterior deglución a modo de agradecimiento por parte de lo(a)s fieles”. El fácil de imaginar pero difícil de visualizar. Dentro del templo existen criaderos-cagaderos de bestias inocuas e invertebradas creadas in Vitro transgenicamente a modo de suplemento a los tan comentados y sagrados canes, estas especies (si es que se puede llamar así) poseen un orificio de entrada (boca), un aparato digestivo y un ano, este último se encuentra conectado a extensas tuberías que desembocan y depositan la materia fecal en la pila caquismal, especie de pila bautismal en donde en vez de agua bendita se encuentra la “caca sagrada”, los fieles luego de realizar la “persignación oblicua avalada” (movimiento de manos similar a la persignación usada por algunas religiones cristianas), toman con sus manos la “caca sagrada” y la insertan en sus bocas pero sin tragarla, ésta una vez convertida en un bolo consistente es depositada en una especie de embudo dorado y sagrado (el pan) el cual conectado a un sistema de tuberías vuelve a alimentar a las bestias sagradas en un eterno ciclo de CACA SAGRADA.

Miro a ekmong 638 qv2 realizar el rito y vomito.

Fin del reporte.

*Dispositivo inmóvil de transporte “tromec99mecameca”: Dispositivo de transporte creado por la empresa manufacturera  YAGAN, de origen Nuevo Chile, consiste en un chasis empotrado el cual por medio de un proceso de extracción de heces desde el ano del pasajero,  convierte a través de un proceso inverso de protoconstriccion de los hadrones universales, el transporte de los pasajeros de un lugar a otro. (Nótese que no es lo mismo que teletransportación, ya que esta implica inmediatez)


El culebrón cabeza de toro

Noviembre 22, 2009

Lo recuerdo como si fuese ayer, subíamos por una serpenteante cuesta camino a Putre  en el altiplano de la I región, eran las tres y pico de la mañana y el frío que se colaba por entre los viejos fierros y el rancio aire de la gente que viajaba en aquella máquina hacía imposible pegar pestaña por mas de un minuto.

El golpe fue intenso, seco y sordo, hubo gente con cortes en la cara al volar contra las ventanas, yo abracé fuerte a mi padre y cerré  los ojos, un vacío en el estómago y PAFF!!!!! TUKKKK!!! Todos de un lado a otro dentro del cajón metálico. En cuanto paró el caos  y se disipó un poco la polvareda el conductor abrió la puerta hidráulica y algunos valientes salieron a mirar…  Se especulaba de todo, que el chofer se durmió, un ovni, algunos vieron a un coyote saltar despedazado a lo lejos, un auquénido perdido…  Pero el oscuro hombre del asiento dos lo tenía claro, no era la primera vez que le pasaba y con sus duros rasgos morenos y mascando un eterno bolo de coca exclamó con calma: “era el culebrón cabeza de toro”.


La felicidad en 4 pasos

Noviembre 20, 2009

1. Introducir 3 hielos grandes en un vaso.

2. Verter pisco hasta que los hielos floten.

3. Terminar de llenar el vaso, con Coca-Cola.

4. Beber hasta la última gota.


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Noviembre 12, 2009

love9

El amor se trata de compartir, los buenos momentos y también los pedos.


Olores

Octubre 27, 2009

negro

Llegó agotada a su casa y le pidió a su hijo que por favor masajeara sus pies. Él accedió de inmediato, y con ambas manos empezó a hacer la tarea. Primero masajeó el pie izquierdo con mucha dedicación,  por alrededor de cinco minutos y mientras masajeaba sentía como la fetidez de los pies cansados de su madre ingresaba cálida por su nariz. Luego masajeó con la misma dedicación el pie derecho, sintiendo una extraña y agradable excitación. Cuando terminó el ejercicio, se dirigió rápidamente al baño, bajó el cierre de su pantalón y tomó su pene que estaba, como pocas veces, duro como roca. Con su mano derecha empezó a acariciarlo, mientras su mano izquierda la posaba cerca de sus fosas nasales, y aspiraba profundamente. Empezó a recordar a la mujer que hace unos pocos días se había sentado a su lado en la micro. Por su incapacidad visual, había desarrollado el sentido del olfato, la audición y el tacto, lo que le había permitido sentir cosas imperceptibles para una persona normal. Esa mujer, esa mujer se le venía a la mente, ya que entre el olor de la colonia barata, que parecía que hubiera desparramado indistintamente por todo su cuerpo, podía sentir el olor de su vagina, sus axilas y el de cada recoveco de su existencia. Mientras pensaba en la mujer, empezó a frotar con más fuerza su pene y a lamer por entre los dedos de su mano, imaginando que su lengua recorría su vagina. Súbitamente sintió como su cuerpo explosionaba. Creyó ver una luz, creyó ver con claridad un algo. Cabeza agacha con ambas manos apoyadas en el lavamanos,  sintió por unos segundos que no todo estaba perdido.